QUÉ HACEMOS PARA NO SENTIR SOLEDAD

Hay relaciones que no solo cumplen su función afectiva, sino que también tienen una función reguladora.

Es decir, nos ayudan a tapar momentáneamente ciertas emociones que nos resultan difíciles de sostener como el vacío, miedo, inseguridad, sensación de no ser suficiente, la desconexión o la angustia.

Por eso, muchas personas sentimos muchísimo malestar cuando una relación termina, incluso aunque racionalmente supiéramos que no era algo sano para nosotros. Y es que, perder el vínculo con esa persona implica también perder aquello que nos ayudaba a no contactar con ciertas emociones.